29 feb 2012

El sonido de sus tacones mientras camina hacia mi sobre el compás del temblor. Los pequeños cráteres en su espalda baja.
No puedo dejar de ver su ojos marrones que lentamente se entre cierran, su iris como montañas rocosas.
El puente que forman viejos pantalones sobre sus caderas.
Su risa rara, su sonrisa, yo solo la quería. Mis palabras se pierden en el laberinto de su oído mientras se aleja.
Dejame buscar un lunar perdido en tu cuerpo, dije.
Sus estornudos como tormentas en mi país. Serás mi novia, lo sé.
Tantos nombres que olvide, tantas conversaciones que recordaré.

9 ene 2012

Te conoceré porque entrare al bano de mujeres por error y cuando me asome por debajo del cubiculo, vere tus desnudos pies y nacerá mi nuevo fetiche. Así será nuestra historia de amor.

5 dic 2011

Sigamos jugando con carritos y comiendo mocos por siempre.

             Prefiero vivir la vida de un ignorante, siendo un alegre estúpido.
Todo seria mejor sin preocupaciones,
solo escuchando cálidos arrullos mientras mi cabeza cae frente una sonrisa.
                                      Piensa en todo lo que te importa, en todo lo que soportas.
Tiralo por la ventana y descansa, muñeca.

22 nov 2011

Carajo.

Al carajo, todos decimos groserías.


No me vengas con la huevonada de que hay que ser educado y respetuoso cuando los dos sabemos que le tienes asco a alguien. Ademas, coño, suena tan liberante y sabroso decir una grosería cuando la ocasión se presta para. Todos decimos una que otra, así que no que porque tener miedo. Nuestro lenguaje es tan rico y grosero que da hasta orgullo de no conocerlo. Solo hay que saber los usos correctos de cada una de esas palabras que son caracterizan como venezolanos.
Di groserías y si no les gusta a tus superiores, que se jodan.

No sabemos.

Somos figuras no definidas para nuestros sentimientos.
Sabemos quienes seremos pero no sabemos si queremos serlos.
Perdemos el tiempo esperando por el otro.
Te veo como el ciego mira al sordo.
Pensamos en que si de verdad existimos o solo somos pensamientos no definidos.
Vivir para ser reconocido por logros de otros y morir para ser recordado por lo que no fuiste.
El amor sufre de una caída libre, por salir de la caja de emociones y aventurarse a no demostrar ninguna.
  Los suspiros tienen olor a besos, las lagrimas sabor a abrazos y el paracaidas con huecos, no puede hacer que se detenga. Solo un silbido ocultando unas palabras.
Se levanta de un gran sueño que le cambiaría la vida, un giro diferente a la rutina. Abre ojos que hacian de cortinas a la brillante luz que su madre prendio para que se despertará, se lava su cara pálida y empieza a analizar el gran sueño. En el sueño, miles de soldados de plomo gritaban su nombre mientras lo acozaban hacia un abismo, cada soldado tenia una palabra grabada en su frente. Él recordó pocas palabras, no tenian ninguna semejanza o sentido pero se grabaron en su memoria como firmes huellas sobre arena fria. El sueño siguió su curzo: mientras caia por el abismo se podia ver una hermosa silueta de una mujer, que poco a poco se transformaba en una señora gorda y vieja que susurraba en su gran oído: No tienes porque temer, ya te vas a despertar.


Él siguió pensando en el sueño, pero ya era hora de ir al colegio.